Es una costumbre y las costumbres no hay que perderlas.
Me gusta empezar mis artículos analizando y exorcitando mis filias y fobias, al menos obligándome a reflexionar sobre ellas y creo que es un sano ejercicio para el lector, pero sobretodo para mi, porque me ayuda a contextualizar mis puntos de vista o afirmaciones al tiempo que escribo.

Empecemos!

Riese&Müller: ingenieros y amantes de la bicicleta

La primera confesión es una especie de fascinación por esos dos apellidos: Riese&Müller, una marca que siempre he visto rodeada de un halo de elegancia, exclusividad y innovación, en parte por la herencia de la fascinante, única y ya mítica Birdy, (Busca en Google para descubrir los modelos originales de los noventa)… o quizás porque siempre me he sentido atraído por sus preciosas (y para mi inalcanzables) “Cargo bikes“.

Como en todas las grandes marcas, detrás de ella hay un loco o un visionario (que acostumbra a ser muy parecido) y en este caso, no hay uno, sino dos.
Riese & Müller son dos amigos, ingenieros, padres y amantes de las bicicletas. Diseñaron su primera bicicleta en 1993, la Birdy, un bici urbana plegable con suspensión integral y que aún hoy no ha sido superada, que ostenta el calificativo de bici mítica y que es una demostración de astucia técnica y compromiso con la bicicleta.

Creo que este es el denominador común de su variado y aparentemente inconexo catálogo, y es que si algo tiene en común la Birdy y una “cargo bike” es su compromiso con el usuario y con la movilidad, soluciones inteligentes para clientes exigentes que prometen durabilidad y un grado de exclusividad importante.

¿Una marca con este legado que lanza una Mountain Bikes eléctrica?
¡Tened por seguro que querría probarla!

Sin embargo, esos mismos apriorismos me han llevado siempre a pensar que las Riese&Müller son bicis serias, bicis resistentes, durables, solidas y cómodas para rodar, pero, casi por contraposición, poco amantes del rock and roll.
¿Iba a encontrar en la Delite una mountain Bike pensada para no pisar nunca barro?

Con todo eso en el subconsciente me fui a recoger a la Delite.
Teníamos la cesión para pasar algo más de un mes con ella, y el invierno es una época poco agraciada para la bici de montaña, así que pensé que aprovecharía la excusa y me dedicaría a pasear tranquilamente por algún destino pendiente, aprovechando la excusa para hacer algo tranquilo, turismo ciclista por alguna ruta verde… para sobretodo a arrancarle un buen pico de kilómetros a esta maquina de rodar.

Mil Vatios Hora, Portaequipajes, luces, pack antideshidratación y un antirrobo de verdad… ¿Es esto una MTB?

Quizás la comparación no es acertada pero cuando la vi me vino esa idea a la cabeza: los SUVs
Este segmento de coches que esta tan de moda, vehículos con apariencia de off-road pensados para no pisar nunca el barro y pasarse la vida rodando arriba y abajo por autopistas interurbanas en el mejor de los casos.

Al menos no me negaréis que esta bici parece presentar su vocación “rodadora” a gritos como una declaración de principios, y se manifiesta a simple vista con sus inusuales característica.

La más interesante, las dos baterías montadas en paralelo que suman un total de 1000Wh y que la convierten en una de las MTB con más Vatios del mercado.
Con esta carta de presentación el artículo podría finalizar aquí y para muchos ya seria motivo suficiente para decantarse por esta bicicleta.
Las dos baterías son dos powerpacks de 500Wh de Bosch, con todo lo que implica eso también, por la universalidad del formato, facilidad de encontrar baterías, intercambiarlas, alquilarlas, etc…

Una batería va montada sobre el tubo inferior del cuadro, en la posición que estamos acostumbrados, la segunda colgada del tubo superior.
Con estos 1000Wh, sobre el papel deberían permitirme superar los 100Km de autonomía y esto es una gran baza.

Lo segundo que salta a la vista son las dos botellas de agua,  podríamos sobrevivir sin ellas, pero es sin duda algo inusual y cuanto menos provocador, y es que la Delite juega siempre en otra liga.
La mayoría de eléctricas no tienen lugar para la botella de agua, algunas presumen de espacio para una botella como algo singular, la Delite ¡te ofrece dos! ni bici ni rider quedarán sedientos.

Si nos fijamos veremos que monta un juego de luces, una delantera (de las de verdad, con suficiente potencia para rutas nocturnas) y una trasera de posición, ambas alimentadas con el conjunto de Vatios de los que hace gala esta bici.

Algo que dicho sea al paso es un GRAN detalle, y es que ¿quien de nosotros no se casca de vez en cuando una nocturna?… y lo de estar pendiente de los focos es un verdadero engorro, que si tiene batería, que si se mueven en el peor de los momentos, que he partido el soporte, que me he olvidado el cargador, que me he olvidado la luz… ¿a quien no le ha pasado?

Una vez más, ¿era imprescindible? No! en absoluto, pero puestos a pedir, porque carai no!

Gran detalle

 

Por último, un antirrobo serio, nada de una cadenita para desayunar tranquilo el plato de callos en las salidas de los domingos, no! uno de esos Abus de máxima seguridad con los que aparcaras con tranquilidad una bici como esta y que además funciona con la misma llave que usarás para desbloquear ambas baterías: ¡detallazo!
Me repito de nuevo, pero vuelve a ser lo mismo, esta es un bici premium, un 4×4 de lujo, un SUV para gente con “posibles” así que porque no, un antirrobo a juego, ¿cuantas veces lo has echado de menos o te ha tocado cargarlo en la mochila?

Y todos estos detalles, cuanto menos peculiares en una bici de montaña, parece que su destino estaba escrito: Hacer rutas, ciclo-turismo, devorar kilómetros o salir a pasear por los alrededores de tu casa en la Val d’Aran, la Cerdanya, la Sierra o donde quiera que veranen los “pijos” de tu ciudad…
¡Malditos prejuicios!
¿Era eso? ¿Era una bici pretenciosa y sobre equipada, destinada a no ensuciarse?
¿o quizás no?

La ponemos a a prueba!

¿Un poco de Rock&Roll?

Tuve la bici dos imperdonables semanas parada en el garaje….fui demasiado optimista en pensar que con mi paternidad y la locura de trabajo que me aborda podría buscarme una excusa para tomarme un fin de semana ciclista, tuve que hacer el “click” para darme cuenta que no podía esperar más, que ese fin de semana planeado simplemente no ocurriría.

Al día siguiente me había levantado suficientemente pronto para provocar el hueco que necesitaba para salir a ensuciarla, aún así mi ventana de oportunidad era corta, ¿dos  horas a lo sumo?
No podría hacer una ruta cicloturista con la que bordar un bonito articulo-reportaje, pero ya estaba admitido, tenia 2 horas que estrujar, y eso era todo, al menos por el momento.

Le desmonte el soporte del antirrobo, deje las botellas en el garaje y cargue una ruta en el Garmin que transcurre por los alrededores de mi casa: 38 Kms, 1400 metros de desnivel acumulado y estrechos senderos, algún tramo rápido por pista y alguna que otra trialera… en resumen, lo contrario para lo que parecía diseñada.

¿Podría esta bici aparentemente sobrecargada y con una extraña combinación de pesos ofrecerme 2 horas de Rock&roll? Let’s try!
Mi idea fue, ¿por qué no derrochar los Vatios en potencia como un loco en lugar de economizar buscando grandes distancias?.

¡Buuuuuf! ¡Creo que nunca había “abusado” tanto del turbo!

Completé un recorrido que habitualmente hubiera hecho en 3 horas en menos de 1 hora 40 minutos, tiempo de Pro.
Qué regalazo! qué salida! frenética, energética, brutal, ni un minuto para un triste foto, solo cadencia, pedaleo y frenesi.

No me estuve de nada, saltos, bumps, entrecortados senderos, y trialeras no poco ambiciosas…
Sin miedo a exagerar, hacia tiempo que no lo pasaba tan bien, y lo mejor de todo, ni me había acordado que llevaba una “bici_gorda_pesada_y_con_pesos_excesivos_y_mal_repartidos”…
¿No seria problema de mis prejuicios? me tuve que tragar mi apriorismo con patatas.

Solvente, polivalente y si: ¡Vas a ser la envidia de la montaña!

Y es que aquí esta el “quid” de la cuestión, los prejuicios son malos siempre, para hablar de bicis o para la vida en general: Esta bici estaba destinada en mi cabecita a rodar tranquila y sosegada,  acompañándome en una paseo por pistas y senderos, sin embargo desveló que no se conformaría con eso, que los Watios están ahí para gastarlos y que eres tu el que decidirá cómo.

Así que le cogí el gusto a hacer del problema virtud, no iba a disponer de mi binomio “lugar singular – bici singular,” pero le iba a sacar jugo al escarpado escenario en el que vivo. Así que esa fue la tónica durante 2 semanas: rutas cortas, muy rápidas, llegando a tiempo para que nadie notara excesivamente mi ausencia, pero recargando en cada salida las pilas de la diversión y dibujando una sonrisa del mismo calibre que esta gran bicicleta.

Espero no decepcionar al lector por no hacer el reportaje que de esta bici se esperaría: con música country de fondo, rodando tranquilo con ella, cargada con alforjas, disfrutando del paisaje y de sus gentes, sin pasar sed, alargando las jornadas sin preocuparme de la luz, dejarla amarrada a las puertas de un refugio de montaña mientras hago un alto en el camino para comer… ¿pero sabéis que? que ahí me la juego, también sirve para eso, así que ¡fuego a los estereotipos!

Porque la he hecho volar, le he puesto punk-rock y le ha gustado, le he obligado a meterse por empinadas cuestas, le he obligado a salir levantando rueda de las curvas, y se ha dejado, no sólo eso, me ha obligado a comerme mis prejuicios con patatas así que el resto viene asegurado.

Y sí, lo confieso, me he vuelto adicto a la Delite y a su turbo inagotable, sé que no esta “bien”, pero como todo lo que no esta “bien” engancha! de hecho ahora las demás bicis me saben a poco.

Las Sorpresas: las buenas y las no tan buenas.

La buena
La inesperada sensación de aplomo y seguridad que da esta bici, lo fácil que se recortan curvas cerradas y lo fácil que es rodar rápido, incluso en terrenos con poco agarre.
– ¿Pero no quedamos que era pesada y con una distribución de pesos muy extraña?
– Si sobre el papel, pero a los hechos me remito, he bajado recortando curvas más rápido que con mi bici, una All-Mountain de manual.
La corta distancia del eje posterior-pedalier y un basculante francamente muy bien diseñado hacen de esta bici una traga-curvas que sorprende gratamente por su comportamiento.

La no tan buena
Esta parte causará llagas en algunos lectores, así que debo recordar de nuevo admitir lo subjetivo de mis opiniones…
Siempre había oído hablar maravillas de los Rolhoff, hay auténticos fans del Rolhoff y defensores a ultranza.
Yo la verdad que no tenia una opinión formada, anteriormente había tenido la ocasión de “probar” alguno en un circuito de test indoor, pero nunca de RODAR (con mayúscula) con uno de ellos.

Pues ahí va:
NO me gustó el Rolhoff


(abro paréntesis: para rodar como un loco por la montaña).

Ahora matizo antes de que me llegue una orda de “fanboys” con ganas de darme collejas hasta que me sangren los ojos: El cambio es una pasada, preciso, duradero, sin mantenimiento, etc, pero es lento para un uso endurero.
Que sí! que ya lo sé! que no es una bici Endurera, pero solo ella y yo sabemos de lo que hemos sido capaces así que ¡no me quitéis la ilusión!

El caso es que conseguí “colgar” el cambio intentado bajar 4 o 5 marchas de golpe mientras intentaba recuperar mi cadencia después de una fuerte bajada encarando un repecho y no una vez, más de una, este quedaba como desembragado, en tierra de nadie…, tenia que parar, volver a cambiar en parado y entonces si, lo recuperaba.

Me extraño tanto el funcionamiento, que consulte incluso con la marca, quienes me remitieron a un mecánico especialista en este tipo de cambios.
Cuando le conté el caso y el escenario de uso en el que me pasaba me dijo un elegante “quizás intentas cambiar demasiado rápido” cuando en el fondo el tipo debía pensar “menudo flipado”, pero vaya.. que con un Shimano XTR o con unos SRAM X0 no hubiera tenido mayor problema que aflojar la tensión y bajar de golpe 4 o 5 marchas y seguir metiéndole chica sin mayor problema.

Para todo lo demás es un desviador excelente, quizás para muchos lo más “premium” de esta bicicleta, pero a mi no me convenció, ¡lo siento!

Cierto es que puedes cambiar en parado y que puedes incluso cambiar con este modelo electrónico hasta 4 marchas manteniendo el botón del desviador pulsado, que no hay margen de error, que entran a la perfección (cuando entran), que es robusto, y sin mantenimiento, pero eso si, no quiere tensión, si intentas la misma coreografía que harías con tu cambio tradicional: Aflojar-cambiar-apretar en el Rolhoff el “aflojar” obliga a alargar la “a” y convertirlo en “Aflojaaaaaaaaaaar”.

Dicho esto, vuelvo a insistir, hay quien defenderá este cambio a ultranza y sin duda es muuuuy interesante, nadie puede negaaaaaaar sus ventajas, y probablemeeeeente no he teniiiiiido el suficieeeeente tieeeeeeempo para acotumbraaaarme :).

Conclusiones

¿Sabes el dicho “ande o no ande, caballo grande”? pues este caballo anda, galopa y es grande, muy grande!.

Si no necesitas largos recorridos y tu vida puede transcurrir tranquilamente en 120 mm de suspensiones, una bici más bien pesada y tu cuenta corriente se mueve alegre, esta bici es una gran opción.
Porque no le falta nada y de todo tiene más.
Los 1000 Wh dan mucho juego, para alargar las salidas, para hacer turismo o para ir como un poseso por el monte y lo mejor, en todos estos escenarios esta bici saldrá con nota.

 

Precio: Desde 7.649 €
Más info: RIESE&MÜLLER Delite mountain rohloff

 


Especificaciones:

Color Deepsea blue metallic; Pearl white; Solar orange metallic; Urban grey metallic
Horquilla de suspensión Fox Float 34 Performance Boost, Air, 120mm
Amortiguador Fox Float DPS Performance 3 Pos.
Juego de dirección Acros AZX-220, tapered, block lock
Tija de sillín JD-YSP12L Dropper Post, Alu, 31,6 x 370mm
Cierre sillín Kalloy SC-201, 40,0 mm; TranzX, 40,0 mm, QR
Cubiertas Schwalbe Nobby Nic 70-584
Cámaras de aire Schwalbe SV21
Llantas Rodi Tryp35, 27,5″
Buje delantero Novatec Boost, QR, 32H
Buje trasero Rohloff Speedhub E14, 14-speed, 36H
Batería Bosch PowerPack 500 Performance, 36 V, 13,4 Ah/500Wh ( 2x )
Motor Bosch Performance CX BDU250, 25 km/h
Display Bosch Intuvia; Bosch Kiox
Biela FSA/Riese & Müller, 170 mm
Plato 22T
Cubrecadena Miranda
Cadena KMC X1 ( 107x )
Piñón Rohloff, 18T
Sillín Ergon SMC4-L Sport Gel
Pedales VP-196 MTB, Alu
Palancas de cambio Rohloff E14 electronic shifter
Manillar FSA Afterburner, 31,8 mm
Potencia FSA Afterburner, 6°, 90mm
Puños Ergon GA20 black
Frenos Shimano Deore XT, disc brake
Luz delantera Supernova M99 Mini Pro-25
Luz trasera Supernova E3 E-Bike Tail Light 2
Portaequipajes Riese & Müller
Goma elástica Bibia
Timbre Billy
Candado ABUS Bordo Plus Alarm
Talla del cuadro [cm] 49 cm; 54 cm; 56 cm

 


Geometrias:

Altura del cuadro 49,5 54 56
Longitud tubo superior [cm] 58 61 64
Reach [cm] 39,5 42 45
Stack [cm] 61 61,5 61,5
Ángulo tubo de dirección [°] 66,5 66,5 66,5
Ángulo tubo de sillín [°] 72,5 72,5 72,5
Avance de la dirección [mm] 101 101 101
Distancia entre ejes [cm] 119 122 125
Altura del pedalier [cm] 33 33 33
Altura tubo superior [cm] 76 77 77
Altura tubo superior [cm] 84 85 84
Longitud vainas [cm] 50,5 50,5 50,5
Tamaño rueda [”] 27,5+ 27,5+ 27,5+
Longitud tubo de dirección [mm] 125 135 135
Recorrido suspensión delantera [mm] 120 120 120
Recorrido suspensión trasera [mm] 100 100 100
Longitud amortiguador [mm] 165 165 165
Desarollo [m] 1,92-10,26 1,92-10,26 1,92-10,26
Peso [kg] 27,6 27,7 27,8

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