Una previa personal y una aclaración:
He pasado un tiempo en “dique seco” y debo confesar que echaba de menos sentarme sobre estas lineas.

Durante este tiempo, grandes cambios personales: con mi pareja decidimos dejar la ciudad e ir a vivir al campo, hemos estado inmersos en obras de reforma de una preciosa casa rodeada de bosque, hemos hecho un traslado y por si no fuera poco he sido “papa” por primera vez…

Así que he procurado emplear mi tiempo disponible en disfrutar al máximo de la maravillosa experiencia que supone descubrir el mundo a través de los ojos de un bebe.
Estoy de vuelta, con otro ritmo, con otras prioridades, pero con ganas de compartir de nuevo la magia de ver la vida pasar sobre un bicicleta…. y ahora más con nunca, de compartir esa magia con los demás y en especial con mi hija. 

Este parón a provocado un retraso importante, casi imperdonable, en la publicación de la prueba que realice el febrero de este año, provocando que hoy por hoy ya tenemos en el mercado los modelos de 2018, pero hemos considerado que valía la pena no perder el artículo y por ello lo publicamos.
Por tanto, el modelo de la prueba es de 2017, era el modelo TWO, en 2017 la gama contaba con 3 versiones. Hoy la gama ha cambiado y han pasado de 3 modelos a 2. Es por ello que en la review me centro en la parte ciclo y en aquello que se mantiene en ambos modelos, los de 2017 y 2018, y no en temas de equipamiento y componentes que si han variado.

BMC TRAILFOX AMP

¡Empecemos!

Cuando recibimos la invitación para probar la nueva BMC Trailfox Amp, invitación que llegaba directamente desde la central de la marca en Suiza, no os puedo negar que se nos iluminaron los ojos de curiosidad.

No sé deciros exactamente que es, pero esta bici te atrae con solo mirarla, ¿será el carbono? ¿las formas duras y robustas del cuadro? ¿las acertadas combinaciones de color?… o ¿es ese “Swiss Made” que reza la marca, que nos lleva a pensar en ese imaginario de precisión, calidad y artesanía de la reputada industria relojera alpina?

La gestación de la Trailfox

BMC se ha tomado su tiempo en traer su primera mountain bike eléctrica al mercado y eso sin duda presenta algunos handicaps, como una ligera “perdida de oportunidad”, pero lo que es seguro es que presenta también grandes ventajas, como por ejemplo que te asegura que el día que lo haces como mínimo tengas la posibilidad de haber aprendido mucho de los errores ajenos y de haber tenido tiempo suficiente para madurar tu producto.

Bien, pues este parece ser el caso literalmente de BMC, ya que el proyecto de la bici eléctrica empezó en 2015 y lo hizo por iniciativa de los ingenieros de la marca que empezaron con una inmersión en primera persona y durante dos semanas en el MTB eléctrico, se fueron a probar gran parte de las bicis que había en el mercado y se dedicaron a destacar sus puntos fuertes y puntos débiles de los modelos probados.

Tuvieron que pasar casi 3 años desde aquella primera inmersión, tiempo entre el cual ha habido prototipos más o menos acertados que les permitieron ir sacando conclusiones, así que el tiempo de maduración, es también sin lugar a dudas una de las variables de la actual Trailfox Amp.

Y esto se nota, por ejemplo en el gran trabajo en suspensiones, con su ya conocida geometría APS (Advanced Pivot System), pero re-trabajada para soportar el mayor vector de fuerza de estas bicicletas y redimensionada con pivotes más anchos que confirieran mayor rigidez y durabilidad al conjunto. La bieleta inferior de unión del triangulo trasero es un 60% más ancha y un 27% más larga que las tradicionales, cosa que proporciona mayor solidez al conjunto sin sacrificar las acertadas sensaciones que proporciona en una bici tradicional.

Nos gusto esa idea que expresa la marca en su concepción, el “AMP” que viene de “amplificado” y que resume muy bien el enfoque y la filosofía de esta bicicleta. No se trataba de hacer un bici y enchufarle un motor, sino entender como es la categoría, que exige y que se espera de ella: – “nos dimos cuenta que había nacido un estilo de conducción distinta que simplemente no podía ser ignorado”- Apunta la marca.

Sin embargo BMC ha echo un importante esfuerzo por mantener el rendimiento y la eficacia en el pedaleo, para que nunca deje de ser un bici, eso si amplificada, con una voluntad desacomplejada de ampliar los limites de la diversión pero una bici al fin y al cabo.

Diseño y geometrias

BMC ha apostado por un cuadro de carbono, de aspecto impresionante, que junto con los pivotes del basculante sobredimensionados le confieren un aspecto imponente.
Para el basculante trasero BMC ha apostado por el aluminio, con un triangulo trasero de gran calidad y detalles de excelencia como el enrutado de los cables que transcurre limpio sin ángulos imposibles o el sensor de velocidad integrado en las vainas.

La integración del sensor de velocidad esta escondida en la puntera de la vaina izquierda: protegida, discreta y casi invisible.

Se ha optado por un batería integrada que es extraíble y que es fruto de la colaboración de BMC con Shimano, el tubo inferior presenta lo que BMC llama su “Diseño de tubo de doble núcleo hueco” y que básicamente significa que el tubo inferior tiene forma de U en sección transversal para permitir que la batería se inserte y se extraiga.

La batería queda muy expuesta al agua y al barro, con lo que el uso de un guardabarros debería ser casi obligatorio, por más ende, la cerradura de la batería viene protegida con una funda de goma que con los baches y el traqueteo sale de su lugar y deja expuesta a menudo la cerradura, con el inconveniente que eso supone.

Esto podría comprometer la rigidez del tubo si no fuera por que lo han solucionado agregando un par de tubos huecos en forma de D a cada lado del cuadro, envolviendo el paquete de baterías para aumentar la relación rigidez, pero lamentablemente también ha aumentado el peso, ya que con sus 24 Kg en la talla M no es una bici especialmente ligera como nos podría llevarnos a pensar el derroche de carbono.

Con una longitud de vainas realmente corta de 445mm (en la talla M) la Trailfox AMP busca un comportamiento reactivo y mantener un centro de gravedad bajo, pese a no tener precisamente un pedalier especialmente bajo.

Esas vainas de 445 mm pueden ser cortas para una bicicleta eléctrica, pero combinadas con el peso de las baterías en la parte delantera, permiten mantener el peso equilibrado de adelante hacia atrás. Esto significa que la bicicleta gira muy bien, con mucha tracción en la parte delantera y una sensación sorprendentemente ágil (volveré a esto más adelante), en contra de los que nos podría llevar a pesar el ángulo de la dirección, bastante lanzado, pero que no sacrifica en ningún caso la agilidad de esta bicicleta.

Conjunto Motor

El motor Shimano Steps ha sido mi particular gran descubrimiento de este año, su entrega de potencia es más suave y predecible que en los motores de la competencia de Bosch, Brose y Yamaha. Esto en tramos con una tracción comprometida se agradece ya que lo hace muy manejable y una entrega de potencia predecible y lo suficientemente sutil como para incluso mantener un caballito con comodidad.

Pero si realmente me gustaría destacar algo en positivo de Shimano, es sus complementos, tenia que llegar Shimano para explicarle a la industria como carai se hace eso de poner mandos a una bici…
Así que ya puede decirlo: Soy un amante de los mandos del Shimano Steps, esa sensación que transfiere el selector de ayuda de ser una palanca de cambio, un desviador físico es muy muy gratificante. Y que no decir del ordenador: nada falta, nada sobra, protegido, escondido, justo, suficiente.

Los mandos del ordenador de Shimano recuerdan a los mandos tradicionales de un desviador. Su accionamiento es mecánico y da verdadero placer utilizarlo.

 

El display del ordenador de Shimano: Protegido, discreto, suficiente… perfecto!

El Steps es un motor agradable, pica menos que sus primos en bajas revoluciones, pero se beneficia en las etapas de alta carencia que nos permiten obtener un mayor potencia. El Steps es un motor más ciclista, no te gratifica cuando no lo mereces: “Demuestra lo que vales y te daré más, Mucho más”
Soy el único que ve en esa manera de entender el motor un paralelismo con ese “AMP” que promete la marca, creo que no, la bici responde a una filosofía  de “Ciclismo Amplificado” y creo que el motor forma parte de esa filosofía.

En la montaña

No se si a vosotros también os sucede, pero a mi con tanto cambio de bicicleta cada vez que pruebo una bici necesito mi tiempo de adaptación, entender como es esa bici para poder sincronizarme con ella. Pues bien, esta BMC me transmitió una sensación que describiría como familiar, como si ya nos conociéramos. La Trailfox se siente como una bici muy confiable y predecible, pese a sentirse ágil, creo que transmite una conducción muy agradable en la que en seguida te sientes cómodo.

Fue cogerla y entendernos, me lo puso fácil.

La Trailfox AMP hace justicia a la tradición de su familia y se presenta especialmente potente en las escaladas técnicas, en la que muestra su gran capacidad tractora y al poco impacto de nuestra pedalada en la amortiguación, un claro rasgo distintivo de las Trialfox que destacan por su diseño de bielas especialmente optimizado para mantener la tracción, con su sistema APS (Advanced Pivot System) la tecnología de suspensión que permite pedalear duro, frenar rápido y absorber baches sin compromisos.

Pero es cuando el desnivel cae en negativo que empezamos a salivar con esta bici.
Pese a sus casi 24 Kg se mueve como si de un delicada gacela se tratara, danzando entre curvas, pero a la vez, muy noble en sus movimientos.
La Trailfox no pierde jamas la nobleza, las suspensiones se muestran exquisitas, sumamente delicadas, finas y predecibles, y gracias a su lanzado ángulo esa agilidad nunca se convierte en nerviosismo, permitiendo una conducción predecible y cómoda a altas velocidades por senderos endiablados.

¿Es eso Amor?

Si no lo es sería lo más parecido. Quizás el mejor símil para que me entendáis sería el de “un amor de verano”… esos amores que viene del norte con sus aires exóticos que le confieren su aspecto, sus sofisticados materiales y lo exquisito de sus componentes, al final, no sabes como, no es mejor de lo que ya habías probado, pero acabas embriagado con su bella apariencia y sus delicados movimientos…

Yo ya me hecho mayor, soy papa y hace tiempo que he sentado (felizmente) la cabeza pero sigo enamorándose constantemente de la vida pero sobretodo de bicis como esta BMC Trailfox AMP.

El único “pero” sus 5.999 € del modelo TWO, el más “básico”, el “entrada de gama” y 7.999 € del ONE. Y es que para plantear un precio así en los modelos que conforman tu categoría hay que tener muy claro que se están haciendo muy bien las cosas, y sin duda esto es lo que transmite esta bicicleta.

Y todo ello a pesar de el esfuerzo que ha hecho la marca para ajustar sus modelos al resto de economías mundanas, lejos del paraíso alpino…. y es que en 2017 el precio simplemente era desorbitado: El modelo de la prueba es el TWO de 2017 tenia mejor equipación a mi criterio que el modelo TWO de 2018,… pero tiene una explicación en el precio, en 2017 el precio del TWO se escalaba hasta los 6.999€, 8.999€ de la AMP One y llegaba a los 11.999€ de la AMP LTD, modelo que ha pasado a mejor vida, supongo que por ser inalcanzable para la mayoría de mortales.

Especificaciones

La gama completa, como apuntaba ha perdido un modelo y consta de 2 modelos en 2018 que incluyen la misma batería y el mismo motor, cambia el grupo, algunos componentes y el conjunto horquilla/amortiguador.

Más detalles de ambos 2 modelos, en la web de la propia marca: https://www.bmc-switzerland.com/sp-es/trailfox-amp/

Valoración final

La BMC nos ha gustado mucho, es una bici con una gran nobleza de conducción, una impresionante tracción y aplomo en las bajadas, muy bonita, con un diseño y acabados que no pasan desapercibidos…ahora bien…. el uso del carbono, más allá de las sensaciones mecánicas en cuanto a rigidez que proporciona, no parece que presente una ventaja en el peso respecto a otros modelos de aluminio… asaltándonos la duda de si merece o no tal derroche de dinero por lo exclusivo del material, aunque lo hay como yo que amamos la rigidez del carbono.

Por tanto, el único “pero”, una excusa de pobre: El precio… y es que los 5.999 €  del modelo “básico”, el TWO y los 7.999 € del ONE convierten a estas bicis en objetos exclusivos para unos y en objetos de deseo para otros, entre los cuales me añado a la lista.

Puntos fuertes

  • Su diseño
  • Nobleza y manejo
  • Su excelente trabajo en suspensiones

Puntos débiles

  • El Precio

Deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies